Noticias

8 Nov 2019 09:50
Simpatizantes de Lula da Silva esperan ansiosos su posible salida de la cárcel de Curitiba, en Brasil
Los partidarios del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva celebran un fallo de la Corte Suprema que podría beneficiarlo, frente a la sede de la Policía Federal donde está preso, en Curitiba, Estado de Paraná, Brasil. Foto: AFP

Curitiba, Brasil / AFP

Los simpatizantes del expresidente brasileño Luiz Inácio da Silva volvieron este viernes a corear “¡Buen día presidente!” desde las afueras de la cárcel de Curitiba, con la esperanza de que sea la última vez que cumplen ese ritual y de ver salir hoy mismo a su líder detenido desde hace 19 meses.

Los abogados de Lula se apersonaron por la mañana en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, la capital de Paraná (sur), para decidir la modalidad del pedido de liberación posibilitada por una decisión de la víspera de la corte suprema.

El Supremo Tribunal Federal (STF) determinó que las condenas no pueden empezar a ejecutarse antes de que se agoten todos los recursos legales, abriendo la puerta a un examen de la situación de cerca de 5.000 personas encarceladas después de haber sido condenadas por un tribunal de segunda instancia. Entre ellas figura Lula, de 74 años, que purga una pena de 8 años y diez meses de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.

El anuncio atrajo a decenas de personas vestidas de rojo, el color del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, a las afueras de la Superintendencia donde los simpatizantes del exmandatario (2003-2010) realizan una vigilia permanente desde el día de su detención.

“Esperamos que Lula salga de la sala donde está secuestrado hace 580 días, camine en medio del pueblo y venga a la vigilia, le dé un abrazo al pueblo y que nosotros podamos abrazarlo para compartir este momento especial de conquista de su libertad”, dijo Roberto Baggio, coordinador del campamento.

Lava Jato cuestionada

El cambio de jurisprudencia debe llevar a examinar la situación de 4.895 personas. No todas serán liberadas, porque los casos de mayor peligrosidad tendrán decretada prisión preventiva. Esa revisión priva de uno de sus instrumentos favoritos a la Operación Lava Jato, que llevó a la cárcel a decenas políticos y empresarios por formar una trama de sobornos en Petrobras.

“La decisión de revertir la posibilidad de la prisión en segunda instancia está en disonancia con el sentimiento de repudio a la impunidad y con el combate a la corrupción, prioridades del país”, expresaron los fiscales de Lava Jato en un comunicado.

Lula fue condenado como beneficiario de un apartamento en el litoral de Sao Paulo, ofrecido por una constructora a cambio de contratos en la petrolera estatal. Pero el exsindicalista niega los cargos y se considera víctima de una manipulación judicial para impedirle presentarse a los comicios presidenciales de 2018, en los que resultó elegido Bolsonaro.

Su postura ganó fuerza cuando Bolsonaro designó ministro de Justicia al juez Sergio Moro, emblema de Lava Jato y autor de la primera condena contra el expresidente (2003-2010). El prestigio de Lava Lato se siguió erosionando con las filtraciones del portal periodístico The Intercept Brasil sobre conversaciones que parecen mostrar connivencias entre Moro y los fiscales de la investigación. (I)