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24 Dic 2019 09:36
Rebelión indígena recupera bosque en México
Ubicados en una zona montañosa y rodeados de bosques, cultivos de maíz y pastos, los habitantes de Cherán tomaron la seguridad en sus manos contra las amenazas de grupos del crimen organizado. Foto: AFP

Salónica / AFP

Hace menos de una década, cerros del pueblo indígena mexicano de Cherán en el estado de Michoacán lucían pelones, sus tierras fueron quemadas. Hoy, sus bosques son una “isla de pinos”, producto del levantamiento armado de sus habitantes para hacer frente a los voraces talaciones clandestinos con narcotraficantes.

“Ahora ves todo verde nuevamente, está ya todo reforestado. Se ha trabajado bastante en lo ambiental”, comenta con una sonrisa Luz Torres, una indígena de 43 años de mejillas sonrojadas que tras el movimiento armado alterna “orgullosa” las tareas del hogar con las de su huerto orgánico y la recolección de plantas medicinales.

Pero el alegre semblante se le desdibuja al recordar el terror que causaban los delincuentes que circulaban con AK-47 por las calles hasta la madrugada del 15 de abril de 2011, cuando sonaron las campanas de la iglesia convocando a todos los habitantes de Cherán a cerrar los accesos del pueblo, poner barricadas y prender fogatas en cada esquina.

Los guardabosques participan en la transferencia de troncos de árboles a un aserradero en Cherán, estado de Michoacán. Foto: AFP

“Estaba muy fuerte lo que era la tala de los árboles”, dice Luz. “Bajaban de los cerros entre 100, 200 camiones (diarios llenos de troncos) sin que nadie les dijera nada, y decían (los delincuentes) que cuando se acabaran los pinos, se iban a llevar a las mujeres que les gustaran y después hasta las casas que les gustaran se iban a quedar”, rememora esta madre de dos jovencitas y un niño.

La devastación de los bosques comenzó en 2008, cuando México tuvo récords de violencia producto de las confrontaciones entre los comerciantes ilegales y las fuerzas armadas. En esos años los narcotraficantes incluyeron en su modelo de negocios el robo de varios productos, como la madera de Cherán, además de los secuestros y extorsiones.

La expulsión de los sicarios desencadenó balaceras que tuvieron un saldo de dos indígenas muertos en abril de 2011, según autoridades indígenas.
Cherán instauró desde entonces su propia red de guardabosques armados, la mayoría con fusiles calibre 7.62 milímetros, un ‘Consejo Mayor de Gobierno’ similar al que regía a sus antepasados y empresas comunales enfocadas a la protección del ecosistema.

Un trabajador mexicano lleva bolsas con botellas de plástico vacías en un centro de reciclaje en Cherán. Foto: AFP

Ocho años después han reforestado más de la mitad de las 12 000 hectáreas perdidas. En Cherán no patrullan ni la policía, ni las fuerzas armadas, y tampoco existenpartidos políticos. Se rige por sus costumbres.

Datos:

  • La regla de oro es tomar decisiones en asambleas abiertas con la comunidad.
  • El impulso ambientalista en Cherán se extiende a su política de “cero basura” en las calles.
  • Los indígenas de este aguerrido pueblo viven atrincherados desde 2011. (I)