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16 Feb 2020 10:45
Madres adolescentes, un drama de varios actos que lacera a Ecuador
Familiares de la víctima expresaron que ella se negaba a contarles lo ocurrido. Su hermana habría sido la que descubrió la verdad. Foto: archivo

Santo Domingo de los Colorados / AFP

Tiene 13 años, el desarrollo intelectual de una niña de seis y un hijo de cuatro meses. En su refugio, se las arregla para criar y jugar. Fue violada, pero la ley en Ecuador le habría impedido abortar y, si quisiera, tampoco le facilitaría dar en adopción a su bebé.

Su nombre está bajo reserva legal. La AFP la encontró lejos de casa, en el Hogar Valle Feliz, en la localidad de Santo Domingo de los Colorados, en el norte de Ecuador, adonde la menor y su pequeño fueron trasladados por orden de la justicia tras descubrirse que ella había sido violada por un allegado. Además fue en ese sitio de acogida, que administran religiosas benedictinas, donde le detectaron una deficiencia intelectual no visible.

Ni su familia, ni en la escuela o el hospital que atendió su parto lo habían advertido, sostiene la religiosa polaca Ewa Pilarska, directora del Hogar Valle Feliz, que atiende a 44 menores de hasta 18 años en un complejo de tres hectáreas. La mayoría proviene de familias rotas.

Cuando su bebé duerme en el día, la niña vuelve a su infancia. A veces arma rompecabezas o corretea por los jardines junto a otras víctimas de agresiones. “Se les da de nuevo las alas de la infancia que alguien les cortó”, se emociona Pilarska.

Si no llega a ser adoptada con su pequeño antes, esta mamá adolescente y las otras tendrán que abandonar su refugio a los 18 años, lo que podría perpetuar su drama.Fue violada y su abuela huyó con el agresor, que es su pareja, según Leonela Valarezo, sicóloga del Hogar Valle Feliz.

Cuando la abuela supo del embarazo “escondió a la niña, no la dejaba salir, no le daba de comer y arremetía a golpes para provocarle un aborto. El violador y la abuela están prófugos”, revela.

Un dolor “muy bien guardado”

En 2018 dieron a luz 2089 menores de entre 10 y 14 años, según el ministerio de Salud. La ley, que castiga como violación el sexo con menores de 14 años, penaliza el aborto salvo cuando esté en riesgo la vida de la madre o una mujer con discapacidad mental haya sido violentada.

“La violación en el seno de la familia es un secreto muy bien guardado”, apunta Virginia Gómez de la Torre, de la ONG Fundación Desafío. En 2019 la fiscalía recibió un promedio de 14 denuncias diarias por agresión sexual, lo que es castigado con hasta 22 años de cárcel, y según la experta la mayoría son historias de incesto.

En América Latina países como Cuba, Uruguay, Puerto Rico, además de Ciudad de México, legalizaron el aborto en las primeras semanas de gestación. Otros, como Colombia y Brasil, le dan esa opción a las mujeres violentadas.

Aunque con un marco menos drástico que en El Salvador, Honduras o Nicaragua, donde se penaliza sin excepciones el aborto, las mujeres en Ecuador que deciden apartarse de sus hijos no la tienen fácil. La adopción por consentimiento es un proceso que puede durar años.

Muchas veces “ellas son menores de edad y los jueces no valoran su palabra, y con las niñas (mamás) que tienen discapacidad intelectual, son aún más reticentes”, explica la abogada Mayra Tirira, del colectivo feminista Surkuna. (I)