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1 Ago 2020 18:00
Fieles se rebelan y celebran a su santo pese a pandemia en Nicaragua
Muchos feligreses desfilaron al lado de algunas réplicas que hicieron del santo. Foto: AFP

Managua – AFP

Feligreses nicaragüenses salieron este sábado a festejar a santo Domingo de Guzmán, patrono de la capital, a pesar de que la Iglesia católica había suspendido la procesión y actividades que rodean la festividad por la pandemia de COVID-19.

“¡Viva santo Domingo!”, gritaron unos 200 devotos que se concentraron, la mayoría sin mascarillas de protección, frente a la iglesia Las Sierritas, en el sur de la capital, donde es guardado el santo que los managuas veneran desde el siglo XIX.

La iglesia decidió este año suspender la multitudinaria procesión que se realiza en homenaje al santo, que todos los 1 de agosto baja de la sierra hasta una parroquia de la capital, donde permanece 10 días rodeado de promesantes.

La iglesia dijo que todas las festividades patronales se realizarían desde los “hogares producto de la pandemia”, en contraposición con el gobierno que se ha negado a tomar medidas de restricción para contener el virus.
Muchos feligreses hicieron caso omiso al llamado y desfilaron al lado de algunas réplicas que hicieron del santo, con la intención de cumplir sus promesas.

Algunos bailaron la danza de las “inditas” y “la vaquita”, típicas de la festividad, mientras que otros se vistieron con trajes indígenas o se pintaron el cuerpo con aceite negro.

Según la leyenda, Santo Domingo fue un misionero que defendió a los esclavos. Los capitalinos nicaragüenses le atribuyen muchos milagros.
Cuenta la iglesia, que en 1885 un leñador encontró la diminuta imagen del santo en el hueco de un árbol de la sierra de Managua.

Los lugareños entregaron la estatuilla al sacerdote de la iglesia de la ciudad, pero dicen que la figura apareció milagrosamente de nuevo en la sierra y el párroco de esa época recomendó construir un santuario al santo allí y bajarlo todos los 1 de agosto hasta la capital para ser visitado por sus devotos.

La iglesia católica celebró este sábado la fecha sólo con misas que fueron transmitidas por televisión, en las que los sacerdotes condenaron nuevamente el atentado que sufrió el viernes la catedral de Managua.

Un desconocido lanzó una bomba artesanal en la capilla de la Catedral que alberga la Sangre de Cristo y el Santísimo, muy veneradas por los católicos nicaragüenses.

El arzobispo de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes, atribuyó el ataque a un “acto terrorista” y de “odio” contra la Iglesia católica. (I)