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2 Mar 2019 12:27
Expresidente Lula da Silva deja la cárcel temporalmente por velorio de nieto
El expresidente brasileño Luiz Lula da Silva fue recibido por decenas de simpatizantes en el velorio de su nieto, Arthur. Foto: AFP

SAO PAULO / AFP

Arropado por centenares de seguidores, el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva llegó este sábado 2 de marzo, bajo custodia policial, a las exequias de su nieto Arthur.

El líder socialista obtuvo un permiso especial para abandonar por unas horas la prisión de Curitiba, donde cumple condena por corrupción.

El exmandatario de izquierda (2003-2010) llegó al cementerio de Sao Bernardo do Campo a las 11H00 locales (14H00 GMT) en un convoy de autos negros, del que se bajó rodeado de agentes. Luego entró caminando a la ceremonia de despedida de su nieto, fallecido repentinamente a causa de una meningitis a los 7 años.

Vestido con un traje oscuro y camisa clara, un Lula con gesto muy serio saludó al medio millar de militantes que le esperaban en la puerta. Poco antes, el exlíder sindical había aterrizado en esta localidad del cinturón industrial paulista, cuna de su carrera política, en un helicóptero procedente de Sao Paulo.

Custodiado por varios agentes, Lula había arrancado su viaje desde Curitiba pasadas las 07H00, cuando embarcó en una avioneta del gobierno del estado de Paraná rumbo al aeropuerto de Congonhas, donde hizo escala. Desde allí, realizó el penúltimo tramo -de unos 20 km- en helicóptero.

El expresidente, de 73 años, podrá acompañar brevemente a su familia durante la despedida de Arthur, que será incinerado sobre el mediodía.

Al velorio también acudieron representantes de la izquierda brasileña y del Partido de los Trabajadores, como la expresidenta Dilma Rousseff o Fernando Haddad, candidato derrotado en las últimas elecciones.

Esta es la segunda vez que Lula sale de la sede de la Policía Federal de Curitiba, donde purga desde el pasado 7 de abril una pena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.

La primera fue en noviembre, cuando fue llevado a prestar declaración ante un tribunal de primera instancia de Curitiba, en una causa por la que fue condenado el mes pasado a otros 12 años y 11 meses de cárcel.

Lula “está muy triste, dice que nunca esperó una noticia como esta; dijo que debería estar prohibido que un padre entierre a su hijo, que un abuelo entierre a su nieto”, contó la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, tras visitarle el viernes. (I)