Voluntarios de corazón
Su labor se enfoca en ayudar a los que más lo necesitan sin esperar nada a cambio

Su misión es el servicio, su labor va más allá de cumplir un horario laboral o de recibir remuneración al terminar el mes. Se trata de los voluntarios, que día a día trabajan de manera silenciosa, con la única finalidad de ayudar sin esperar recompensa.

La institución con mayor alcance de voluntariado es Cruz Roja, con 17 millones de voluntarios a nivel mundial y en la provincia con alrededor de 205 voluntarios activos. Uno de ellos es Christian Quito, de 24 años, quien ingresó hace dos años a Cruz Roja para brindar primeros auxilios psicológicos después del terremoto del 2016, en Portoviejo.

Para el joven esta experiencia marcó su vida, pues se enfrentó al dolor de las víctimas, pero a la vez, sintió alegría al brindarles su ayuda.

Christian distribuye su tiempo entre su profesión de psicólogo clínico, sus estudios en psicología social y sus hobbies: la música, la poesía y la escritura. “Me inmiscuyo mucho en el campo humano, me agrada trabajar con las personas y ayudar”, comentó el joven, que destina alrededor de 4 horas a la semana al voluntariado.

Así también, la voluntaria, Tatiana Campoverde (22 años) lleva 7 años en Cruz Roja. A ella le motivó ingresar a la institución el pertenecer a un grupo. Una vez adentro su trabajo se enfocó en la juventud. “No solo trabajamos en ambulancias o donación de sangre, sino en un abanico de actividades”, manifestó.

Lenin Amoroso, secretario general de Cruz Roja del Azuay, informó que los voluntarios trabajan en cuatro programas operativos: Gestión de Riesgos y Atención de Emergencias y Desastres, Juventud, Salud y Desarrollo Comunitario y Principios y Valores Humanitarios. Para resaltar su labor, hoy, en el Día del Voluntariado se realizará la sesión solemne, a las 18h00, en Villa San Carlos. (I)

“En cada uno de los corazones de las personas existe el espíritu de voluntariado”
Lenin Amoroso
Secretario de la Cruz Roja

Cristina Zúñiga y Tatiana Campoverde, voluntarias.

Christian Quito y Juan Guayas son voluntarios.