Comunidad

3 Oct 2019 15:47
Quiteños tuvieron problemas para movilizarse durante el paro
La Ecovía fue uno de los servicios que más se utilizó. Foto: Irina Jaramillo

El transporte municipal tuvo que abastecer a los cientos de quiteños que este 03 de octubre, intentaban desplazarse a sus sitios de trabajo y universidades. La demanda para la Ecovía, Trolebús y Metrobús fue muy alta.

Sin embargo, en el transcurso del día, el servicio tuvo que suspenderse en varios sectores por las manifestaciones y obstaculización de vías. En la terminal de Guamaní se suspendió por completo las rutas que conducen a las universidades y al Ejido.

Entre las paradas que tuvieron que cerrarse figuraban Guamaní, El Recreo, Morán Valverde, Quitumbe, en el sur de la ciudad, y Carcelén en el norte. Además, los buses alimentadores no brindaron el servicio.

Según la Empresa Metropolitana de Transporte de Pasajeros, las unidades del sistema municipal se convirtió en el principal alternativa de transporte en la ciudad.

En el caso de las terminales terrestres, estas lucieron vacías, a pesar de que la Epmmop indicó que las operaciones se realizarán normalmente. En los andenes, escasas unidades se encontraban parqueadas, tanto en Quitumbe como en Carcelén.

Mientras que en la terminal microrregional de La Marín, ningún bus brindó el servicio de transporte a los Valles. Por la autopista General Rumiñahui peatones tuvieron que caminar.

Las alternativas

En baldes de camionetas y a dedo, muchos ciudadanos tuvieron que transportarse a su destino, en vista de la falta de buses y taxis.

Debido a la paralización del transporte, el Municipio de Quito suspendió la medida de restricción vehicular ‘Hoy no circula’, solo por hoy. Aún así, las personas sin vehículos no pudieron desplazarse.

Foto: Alfredo Cárdenas

Altercados y abusos de choferes

El gremio amarillo increpó a sus compañeros que sí laboraron hoy. En sectores como La Marín y San Blas, del centro de Quito, un grupo de taxistas increpaba a los vehículos amarillos que circularon con pasajeros en su interior.

Por otro lado, los choferes informales aprovecharon la situación para cobrar cuantiosas sumas de dinero, sea cual sea el trayecto.

Una usuaria denunció que en las plataformas que brindan el servicio de taxi se cobraba hasta 30 dólares por una carrera. (I)