Comunidad

4 May 2020 13:16
En Quito, mujeres cabezas de hogar se dedican a fabricar mascarillas
Foto: Archivo

En Quito, más de 160 mujeres cabeza de hogar, confeccionan alrededor de 3 000 mascarillas semanales desde sus hogares, para apoyar en la crisis sanitaria que enfrenta el país por el contagio de COVID-19.

Las féminas pertenecen a la cadena ecuatoriana de textiles para el hogar, CasaLinda, que se ha visto en la necesidad de innovar y adaptarse a las nuevas modalidades de trabajo. Es por ello que las confeccionistas han debido apegarse al teletrabajo.

Actualmente, elaboran una línea de mascarillas ecológicas multiuso, lavables e impermeables, con tejidos 100% antifluido y antibacterial, denominadas T85, según ha indicado la empresa.

Ellas son las proveedoras del 80 % de este producto, mientras que el otro 20 % se produce en una planta, ubicada en la parroquia de Amaguaña.

Pero esta no es la única industria que ha optado por la fabricación de los protectores. Tiendas de indumentaria, moda y accesorios han preferido cambiar su línea de producción para hacer frente a la crisis sanitaria.

Es el caso de la marca local Acqua, que se dedica a la producción de trajes de baño, pero por el momento, junto a la diseñadora Carolina Lalama han lanzado una colección de mascarillas reutilizables, también con mujeres cabeza de hogar.

Toska, marca artística de moda ecuatoriana, es otro emprendimiento que cambió la moda por los cubrebocas. Estas tienen el plus de contar con atractivos diseños, de la mano de la artista Lisa Torske. Todas se venden en línea.

De esta forma, desde pequeños a grandes negocios y sobe todo, emprendedoras, se las han ingeniado para mantener activa su fuente de ingresos.

Además de ofrecerlas al público, varias empresa privadas también han optado por donar grandes cantidades de estos dispositivos a quienes luchan, en primera línea, contra la pandemia. (I)