Emprendimiento en Quito ofrece pulseras para la buena energía

Leticia Orellana tiene un emprendimiento muy particular, ofrece pulseras hechas con piedras semipreciosas y más que un lindo adorno, sus materiales tienen como fin brindar a su usuario un plus energético o emocional.

Se trata de Acarira Joyas, palabra hindú que significa el dios del amor. Su negocio nació hace un año, de la mano de su padre quien habita en Estados Unidos.

Según cuenta Leticia, su progenitor, Pablo Orellana, es experto por afición en joyería y también trabaja en metalurgia.

Por pasión empezó a fabricar joyas para su hija y para su nieto, pero con el tiempo, y por un evento casual, tomaron la decisión de extender los beneficios de estas pulseras al público.

Pablo es quien las diseña y fabrica, con materiales que consigue en el país donde vive, y se las envía a Leticia para ser vendidas en Quito. Actualmente no tienen local, la emprendedora realiza las ventas en su domicilio, con el fin de guiar a sus clientes.

Muchas personas van en busca de pulseras para atraer el amor, el dinero, las buenas energías, entre otras. “Pero yo no soy bruja por si acaso”, comenta entre risas Leticia, lo que hace es para tratar de ayudar a otros, porque para ella “nada es causalidad”.

Esto tiene mucho que ver con su oficio, pues se dedica a la terapia espiritual. “Lo que hacemos es que la persona elija lo que le contribuya más (…) les enseñamos como mantenerla limpia y cómo cargarlas de energía positiva”, que nace de ellos mismos, mas no del objeto, “nosotros tratamos de empoderar a las personas”, acota.

Turquesas, ojo de gato, jaspe imperial, ágatas, lapislázuli, citrinos, lavandas, onix, son algunas de las piedras que se utilizan en su elaboración.

Cualquiera de ellas cuesta 15 dólares y ningún modelo se repite. Además de la compra, los interesados se ganan una buena conversación con Leticia y un café. (I)